Cómo aprovechar los recursos naturales en una bioconstrucción

Cómo aprovechar los recursos naturales en una bioconstrucción

A lo largo de la historia, el ser humano ha sabido rentabilizar el uso de elementos de la naturaleza como el agua, el sol o el viento para ponerlos al servicio de las necesidades humanas a la hora de proyectar sus viviendas.

El primer elemento de análisis para la elección de un lugar como asentamiento humano, ha sido el agua.

Es este el elemento primordial que condiciona la sostenibilidad de un asentamiento. Hoy en día debemos considerarlo un recurso escaso por lo que en cualquier edificación se debe tener un especial cuidado con el tratamiento del agua, su captación, su acumulación, su uso, su depuración, su reutilización y su retorno al medio natural.

La captación es conveniente realizarla en una mina horizontal (a ser posible), si no, deberemos buscar el nivel freático o una vena de agua. O incluso canalizar y acumular el agua de lluvia. Los depósitos de agua deben encontrarse protegidos de la luz y del calor, así como construidos con materiales naturales. Su uso debe ser responsable y austero. Es recomendable separar las aguas grises (lavabos, fregaderos, duchas) de las aguas negras (inodoros) para ser tratadas de forma eficiente y poder depurarlas de forma biológica para su posterior reutilización.

En bioconstrucción, es fundamental aprovechar la luz solar (insolación) como elemento primordial de iluminación y como fuente de energía para el calentamiento de paramentos y colectores solares a través de la producción de electricidad con paneles fotovoltaicos.

El control del viento es otro de los elementos a tener en cuenta cuando se levantan edificaciones. De este modo, teniendo en cuenta los vientos dominantes, su intensidad, dirección y temporalidad se pueden adoptar sistemas de climatización basados en el principio de “presión diferencial en conductos de ventilación y/o refrescamiento”, así como adoptar medidas para evitar sus posibles afecciones colocando pantallas biológicas. Implantar elementos para la climatización natural, como masas forestales, lagunas, sunths termosolares, invernaderos, cubiertas verdes, etc… así como energías renovables aprovechables en lugares determinados (como aerogeneradores, turbinas hidráulicas, paneles solares, biomasa, etc…), favorece un uso responsable y respetuosos de los distintos elementos de la naturaleza, favoreciendo un contacto con el medio ambiente y un hábitat más saludable para el ser humano.